Warning: A non-numeric value encountered in /homepages/40/d422879156/htdocs/wp-content/themes/Divi/functions.php on line 5763

Hay un antiguo proverbio chino que dice el leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo, y, aunque pueda parecer una afirmación metafórica o algo irreal, resulta que la ciencia ha demostrado que es así.

Hace algunos años leí una noticia que me impactó, hablaba de como el polvo del Sáhara fertiliza el amazonas, se había realizado un estudio en el que se comprobó que 182.000 toneladas de polvo viaja anualmente del desierto del Sá

hara a América del Sur, de esa cantidad 27.7 millones se precipitaban en la cuenca del Amazonas, aportando 22.000 toneladas de fósforo, que exactamente es la cantidad que el Amazonas pierde debido a las fuertes lluvias y a las inundaciones y la que necesita, el pulmón del planeta, para subsistir.

Es un claro ejemplo de la conexión que existe en este planeta, y de la que, el ser humano, no es ajeno. A veces no somos conscientes del poder que tiene un acto generoso con nuestros congéneres, y estamos tan intoxicados de malas noticias, en los periódicos, telediarios, etc.. donde solo se nos habla de violencia, corrupción, abuso, que parece que somos una especie, cruel, desalmada, y sin escrúpulos.

Pero nada más lejos de la realidad, los humanos somos generosos y solidarios por naturaleza, la norma que inunda nuestros medios de comunicación, es la excepción en nuestro día a día.

Qué pasa cuando hay catástrofes ambientales, la gente sale a ayudar, a limpiar, a ofrecer lo poco o mucho que tiene, qué ocurre cuando alguien se pierde en una pequeña localidad, los vecinos se agrupan para buscarlo,  cuántos  alemanes arriesgaron sus vidas y las de sus familias, acogiendo y ocultando a judíos en sus casas, ser solidario está en nuestros genes, pero estas noticias parecen que nos impactan menos, o quizá no aportan audiencia.

Todos recordamos en 11 S, el impacto emocional fue tan grande que, aunque muchos no recordemos lo que hemos comido ayer, si recordamos, qué estábamos haciendo en ese momento. Lo que no tuvo tanto impacto, fue la noticia del pueblo de Gander en Canadá, después del segundo impacto en las Torres Gemelas, EEUU ordenó aterrizar a todos los aviones en los aeropuertos más cercanos y cerro su espacio aéreo, más de 238 vuelos habían superado el punto de no retorno y no podían regresar a su continente de origen, para muchos de ellos, solo había una opción, aterrizar en Canadá. Gander es un pueblo canadiense, de unos 10.000 habitantes con un aeropuerto internacional que había sido un aeropuerto de repostaje pero que hacía años que no tenía más de 10 vuelos diarios, y ese día 38 aviones, con más de 6700 personas, aterrizaron allí la ciudad no se podía hacer cargo de tanta cantidad de personas, Hombres ,mujeres y niños de todas las nacionalidades, que tuvieron que permanecer dentro de los aviones más de 24 horas, y que salieron, en medio de la nada, sin equipaje, sin batería en sus móviles para comunicarse con sus familiares, y con un panorama muy oscuro. Las autoridades de Gander pidieron ayuda a los conciudadanos y no tardaron en contestar, los autóctonos no dudaron en ir con bocadillos, agua, y mantas a su encuentro, además les abrieron sus propias casas para alojarlos, acudieron médicos, y traductores, y durante el tiempo que el espacio aéreo estuvo cerrado, les hicieron hasta de guías turísticos, enseñándoles la región.

Uno de los pasajeros, en agradecimiento,  abrió un fondo para recaudar dinero, y así pagar la universidad de los estudiantes de Gander, recaudó millón y medio de dólares.

Al final, la solidaridad, es siempre una autovía de doble sentido, siendo egoísta lo mejor que podemos ser es solidarios, “si a ti te va bien a mí me va bien”, es la ley que nos rige, y como extra, la ciencia nos confirma que los acto de generosidad ralentizan nuestro ritmo cardíaco, relajan nuestro sistema nerviosos y producen oxitocina, la hormona de la felicidad, así que seamos egoístas, seamos solidarios.

¡No te vayas sin asegurarte que vas a recibir nuestros consejos y propuestas para ayudarte despertar a la guerrera que llevas dentro!

 

 

Indica tu nombre y dirección email:

Tu inscripción se ha realizado con éxito ¡gracias!